Comprendiendo el Estrés y su Efecto Sobre la Salud Bucal

En estos tiempos de dificultades económicas, en que la tasa de desempleo está en su punto más crítico desde la Grande Depresión de 1929, muchos americanos están bajo estrés debido a la ansiedad y a los problemas de orden financiero. Si no se trata, el estrés puede afectar la mente y el cuerpo, incluso la salud bucal.

El estrés se define como una respuesta fisiológica del cuerpo a situaciones o problemas que pueden afectar negativamente la actitud o el organismo de una persona. El estrés se divide en cuatro categorías: eustrés, distrés, hipoestrés e hiperestrés.

El eustrés es una forma de estrés positivo. Es un estrés motivador y permite que la persona concluya su proyecto o trabajo. El distrés es un estrés negativo que afecta las personas a través del miedo, frustración y a veces, la ira. El hipoestrés ocurre cuando alguien no está bajo estrés positivo y puede dar origen a más problemas, produciendo tedio y desesperación. El hiperestrés es el resultado del estrés cuando alguien se esfuerza demasiado para cumplir plazos.

Cuando aparece el estrés, más personas son afectadas por hábitos poco saludables o negativos que pueden influenciar su salud bucal, tales como el uso del tabaco y el alcohol, como afirmó el cirujano-dentista Dr. David Cochran, PhD, Presidente de la Academia Americana de Periodontología y profesor titular del Departamento de Periodontología del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio. Los factores de riesgo – tabaco y alcohol – pueden influenciar el desarrollo de las enfermedades periodontales.

Un estudio publicado en el Journal of Periodontology en 2007 mostró que el estrés interfiere en la higiene bucal. 56% de los participantes del estudio afirmó que el estrés había afectado su capacidad de cepillarse los dientes y usar hilo dental.

La hormona cortisol está presente en el estrés. El cortisol se acumula en niveles crecientes y puede llevar a la enfermedad periodontal.

El estrés puede afectar la salud bucal de las personas, causando los siguientes problemas:

Aparición de aftas – Aftas son pequeñas heridas en la boca causadas por virus, bacterias y/o deficiencias del sistema inmunológico.
Disfunción de la Articulación Temporo Mandíbular y/o Bruxismo – Las personas bajo estrés pueden tener problemas que afectan la articulación temporomandibular (ATM), así como rechinar y apretar los dientes (Bruxismo) durante el día o cuando duermen.
Boca seca – El estrés puede afectar el nivel de salivación. Ciertos medicamentos pueden tener influencia sobre el flujo salival.
Gingivitis – Varios estudios muestran que el estrés puede afectar la capacidad de realizar una buena higiene bucal y esto desencadena la aparición de inflamación gingival (gingivitis).
Éstos son algunos de los problemas que pueden ocurrir cuando el estrés está presente. Consulte a su dentista, si está pasando por cualquiera de ellos. Intente aligerar el estrés ingiriendo una dieta nutritiva, durmiendo el número de horas necesario por la noche y ejercitándose para reducir la ansiedad y la tensión consecuentes del estrés.