Conozca algunas causas de la sensibilidad dental

La hipersensibilidad dental es una sensación dolorosa, aguda y breve que responde a diferentes estímulos externos

Muchas personas sufren molestias continuas y agudas en las piezas dentales cuando realizan sus actividades cotidianas más comunes, como beber una taza de té o café caliente, comer un helado o cepillar los dientes. Eso puede ser debido a la hipersensibilidad dental, una de las afecciones bucales más comunes, la que padecen alrededor de 20% de las  personas adultas, especialmente entre los 25 y 45 años.

Aunque todos los dientes son susceptibles de padecer hipersensibilidad, la mayor incidencia se da en los premolares. Estos son los que tienden a ser cepillados con más fuerza, y eso puede dañar el esmalte y dejar la pieza dental expuesta y susceptible a estímulos externos.

La hipersensibilidad dental es una sensación dolorosa, aguda y breve que responde a diferentes estímulos externos. Estos estímulos pueden ser térmicos (alimentos bebidas frías o calientes), químicos (sustancias ácidas o dulces) o mecánicos (cepillado, etc.).

¿Cuáles son las principales causas de la sensibilidad dental?

Muchas actividades diarias pueden conllevar al desgaste dental, y así generar una sensación dolorosa y aguda. Acá te informamos las principales causas de la hipersensibilidad dental:

El cepillado incorrecto: cepillar los dientes con movimientos horizontales y con fuerza puede dañar las encías y desgastar el esmalte. De esa manera, los niervos quedan expuestos. Siempre se debe hacerlo de manera circular y vertical y utilizar un cepillo de cerdas suaves.

Alimentos con ácidos: el alto consumo de alimentos ácidos como las frutas cítricas puede causar la erosión y disolución de la superficie del diente con la consiguiente exposición de la dentina.

Blanqueamiento dental: ese tratamiento puede generar sensibilidad dental durante algunas semanas pues deja las camadas externas del diente expuestas.

Enfermedad en las encías: las inflamaciones en la encía pueden destruir los tejidos que protegen las piezas dentales, los dejando expuestos a los estímulos externos.