El 23% de los mayores de 65 años sufren de endentulismo

El edentulismo es una de las alteraciones dentales que con mayor frecuencia afectan a la población. Una de sus principales complicaciones es que repercute en la función masticatoria y en la salud en general.

El 1 por ciento de la población española menor de 50 años (35-44 años) es totalmente edéntula.

Este porcentaje se eleva al 11 por ciento en el caso de las personas mayores de 50 años, y asciende hasta el 23 por ciento en la franja de edad que va de los 65 a los 74 años.

En lo que se refiere a pérdidas parciales -entre una y siete piezas dentales-, la cifra se sitúa en un 10 por ciento en menores de 50 años, según ha señalado Blas Noguerol, presidente de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), que ha participado en la campaña de prevención El ratón Pérez a los 50.

Para Victoriano Serrano, secretario de la SEPA, la campaña de prevención El ratón Pérez a los 50 se ha basado en la idea de que la persona edéntula, total o parcialmente, debe partir de la misma actitud psicológica a la que se enfrenta un niño cuando muda sus dientes. “Un paciente debe saber que se le puede ofertar un diente que fisiológicamente es muy similar al suyo. Pero, y lo que es más importante, debe disponer de toda la información posible para no caer en expectativas irreales que no están basadas en la realidad científica contrastada y que, por el contrario, pueden ser el resultado de publicidades engañosas”.

Los implantes dentales osteointegrados, frente a las tradicionales prótesis fijas, aparecen como una posible solución fisiológica muy parecida al diente natural, pero los expertos insisten en que pacientes y profesionales deben disponer de la máxima información sobre la osteointegración para obtener el máximo beneficio. “Este ha sido precisamente el objetivo de las dos iniciativas que ha emprendido la SEPA”.

Serrano también ha insistido en dos aspectos que son definitivos para que un implante osteointegrado pueda realizarse con las máximas posibilidades de éxito posterior: un diagnóstico acertado y un mantenimiento por parte del paciente. “El diagnóstico correcto, que debe ser individualizado y estudiando todos los factores de riesgo, es vital para acceder a una u otra técnica de osteointegración. Posteriormente, que el paciente siga unas medidas de higiene influye en el mantenimiento del implante”.

La osteointegración tiene un éxito superior al 90 por ciento, con una supervivencia del implante que, en algunos casos, es mayor a 20 años. Si pasado este tiempo se produce un fallo, se puede recurrir a otro implante, siempre y cuando las condiciones sean favorables.

Además de las repercusiones en la foniatría y en la estética, el edentulismo ejerce otro importante efecto sobre la función masticatoria que conlleva a una inadecuada nutrición. De hecho, es una de las primeras causas de la malnutrición que presentan el 30 por ciento de los mayores de 65 años