¿En qué puede desencadenar una mala higiene bucal?

 

Muchos creen que una correcta higiene bucal sirve para tener dientes fuertes, sanos y blancos, y nada más, lo cual es un gran error.
La higiene bucodental no se toma en consideración cuando se habla de salud en general, pero en los últimos años, se ha descubierto que hay una relación muy estrecha entre ésta y la salud general de las personas.

La higiene bucal incorrecta puede propiciar el desarrollo/la aparición de las siguientes enfermedades bucales:

 

  • Gingivitis: sangrado de  encías por un exceso de placa bacteriana. Es reversible, pero si no se trata puede evolucionar a periodontitis, que conlleva consecuencias más graves.
  • Periodontitis : (llamada también piorrea) la infección y la inflamación generadas pueden provocar  que los dientes pierdan su soporte, tanto el de encía como el óseo, llegando a perder los dientes.
  • Halitosis: la halitosis oral está producida por Las bacterias que producen compuestos volátiles de sulfuro (CVS) responsables del mal olor en la cavidad bucal.
  • Caries: Es una enfermedad que se caracteriza por la destrucción de los tejidos del diente, como consecuencia de la desmineralización provocada por los ácidos que genera la placa bacteriana al metabolizar los azúcares de la dieta.
  • Cáncer de boca: Se puede manifiestar a partir de cualquier llaga, inflamación, o ulceración que dure  más de tres semanas. Cuando no existe una limpieza adecuada, la boca puede albergar muchos y bacterias que podrían intervenir  en este tipo de enfermedad.

Las bacterias que provocan la periodontitis pueden entrar en la sangre a través de las encías sangrantes y a partir de ahí se diseminan por todo el cuerpo, llegando a zonas que no deberían tener relación con la salud oral, provocando la aparición de enfermedades, como por ejemplo:

 

  • Enfermedades del corazón (Cardiopatías): Si existe inflamación y sangrado, las bacterias y sus productos pueden entrar en contacto con el torrente sanguíneo. Al viajar por la sangre llegan a cualquier parte del cuerpo, incluido el corazón. Esta situación es un importante factor relacionado con los ataques de corazón.
  • Endocarditis: en personas con defectos congénitos del corazón o lesiones cardíacas producidas por enfermedades sistémicas previas, las bacterias pueden alojarse en los revestimientos interiores y válvulas del corazón, y éstas pueden provocar inflamaciones  e infecciones muy graves que afectan al miocardio, a las válvulas o al revestimiento del corazón. Esta situación puede requerir incluso hospitalización, y puede provocar incluso abcesos cerebrales, insuficiencia cardíaca, la propagación de la infección e incluso accidentes cerebrovasculares.
  • Enfermedades pulmonares: las personas que se vean afectadas por ellas (neumonía, obstrucción pulmonar…) pueden sufrir empeoramiento por culpa del incremento de bacterias bucales en sus pulmones.
  • Inflamación: el tener las encías inflamadas y sangrantes puede provocar una inflamación sistémica.

Estas son solo un ejemplo de las complicaciones que pueden derivar de una mala higiene bucodental.

Cepillarse los dientes adecuadamente, utilizar hilo o seda dental y visitar al dentista cada seis meses, son factores clave para prevenir enfermedades realmente graves. Al cuidar de tu boca, no solamente estás protegiendo tu sonrisa, sino también tu salud general.