Las 10 principales causas del mal aliento

 

 

Higiene bucal

 

Mantener una buena higiene bucal es esencial para reducir el mal aliento. Si no cepillas ni limpias con hilo dental, las peligrosas bacterias pueden atacar el esmalte de los dientes, lo que te provocará caries. Asegúrate de remplazar tu cepillo dental después de algunos meses, ya que una gran cantidad de microorganismos puede vivir en tu cepillo e infectar tu boca. Visita a tu dentista para una limpieza regular programada para ayudarte a que el crecimiento de la placa sea el mínimo. Para la mayoría de la gente, la Asociación Dental de Canadá recomienda revisarte cada 6 meses, pero tu dentista puede sugerirte que lo visites con más frecuencia dependiendo de qué tan limpios estén tus dientes.

 

Aliento al despertar

 

Despertar con halitosis matutina puede hacer que tu boca se sienta seca y sucia. Mientras duermes, la producción de saliva se reduce y las bacterias que causan el olor empiezan a reproducirse, dejándote con el beso de la muerte cuando te despiertas. Cepillar tus dientes y limpiarlos con hilo dental antes de dormir mantendrá limpia tu boca durante la noche. Ya que la saliva actúa como un enjuague bucal, intenta respirar por la nariz para evitar que la saliva se seque. La mejor manera de deshacerte del mal olor por las mañanas es levantarte y lavarte los dientes.

 

Alimentos que has comido

 

Tu alimentación afecta el aire que exhalas, especialmente las que contienen sabores aromáticos fuertes como la cebolla y el ajo. Las enzimas que se encuentran en la saliva comienzan con el proceso de digestión tan pronto como comienzas a masticar, pero una vez que el alimento se absorbe en el torrente sanguíneo, se transfiere a los pulmones y lo exhalas. Cepillarte, enjuagarte o chupar una pastilla para el aliento sólo te ayudará a ocultar los malos aromas. Evita ciertos tipos de comida como la carne, el azúcar, las comidas con muchas grasas y picantes; los productos lácteos te ayudarán a eliminar el mal aliento.

 

Sinusitis y alergias

 

Las bacterias que provocan el mal olor son atraídas por las proteínas en la mucosa y en las flemas. Cuando tengas sinusitis, resfriado o alergias, tus senos nasales producen más mucosa. Conforme ésta se filtre a tu garganta, notarás que tu aliento olerá más feo de lo normal.

 

Gingivitis

 

La enfermedad periodontal, conocida como gingivitis, es una infección bacterial en el tejido que rodea a los dientes. La gente que sufre de gingivitis está más propensa al mal aliento persistente debido al acumulamiento de bacteria. Si no te puedes deshacer del mal aliento cepillándote y utilizando el hilo dental diariamente, La Asociación Dental de Canada te recomienda que visites a tu dentista para determinar si tienes gingivitis.

 

Boca seca

 

La boca seca, o xerostomía, ocurre cuando el flujo de saliva en tu boca disminuye. La saliva es el método natural en que tu cuerpo limpia tu boca, removiendo las partículas de comida. De acuerdo con la Asociación Dental Americana, las condiciones médicas como los problemas en las glándulas salivales o el respirar continuamente por la boca puede provocar el mal aliento. Masticar goma de mascar sin azúcar te ayudará a producir saliva, lo que ayudará a llevarse las bacterias de tu boca, dejándote un aliento fresco.

 

Fumar

 

Fumar no sólo te deja el aroma a cenicero que te delatará, el humo afecta el flujo de saliva en tu boca, lo que provoca que se te seque. Los químicos dañinos que se encuentran en los cigarros pueden provocar mal aliento, pero de acuerdo a la Asociación Dental Canadiense, fumar puede causar enfermedades cardíacas y una gran variedad de cánceres, incluyendo el cáncer bucal.

 

Enfermedades sin tratar

 

El mal aliento persistente puede ser un signo de otros problemas serios de salud como infección en el tracto respiratorio, sinusitis crónica, goteo pos-nasal, bronquitis crónica, diabetes y problemas gastrointestinales. Si tu dentista determina que tu boca está sana, tal vez te mande a tu médico familiar para determinar otras fuentes del mal aliento.

 

 

Prótesis dentales

 

La buena higiene oral aplica también para los dientes postizos, como con los dientes naturales. Las partículas de comida y las bacterias pueden encontrar un hogar en el espacio entre la dentadura y el tejido de las encías. Mientras que las bacterias crecen y la comida se desintegra, un desagrádale aroma se liberará. Remover las dentaduras para limpiarlas después de cada alimento y tallar suavemente las encías te ayudará a eliminar a las bacterias que causan el mal olor. De acuerdo con la Asociación Dental Canadiense, visitar a tu dentista regularmente para asegurarte que tus encías están saludables es muy importante.

 

Lengua

 

Tu lengua es una de las más comunes causas del mal aliento. La “piel” sobre tu lengua actúa como una alfombra peluda donde las partículas de comida, las baterías y el goteo pos-nasal pueden acumularse, creando las condiciones ideales para que las bacterias crezcan. Un cepillo de dientes no es la mejor herramienta para limpiar tu lengua porque está diseñado para limpiar tus dientes. Un limpia lenguas es un artefacto de higiene bucal diseñado para limpiar los sedimentos que quedan en la superficie de tu lengua. Limpiarla regularmente puede hacer una gran diferencia en la calidad de tu aliento.