Ortodoncia: Pacientes con brackets

El origen de la palabra ortodoncia viene de las raíces griegas ortho (recto); doncia (diente) lo que significa: dientes derechos.

 

Digamos en primera instancia que el tratamiento de ortodoncia puede utilizarse tanto en niños como adultos. Esta rama identifica la mala posición de los dientes, es decir dientes chuecos o una mala mordida. Su tratamiento ayuda a mejorar la apariencia física, lograr una correcta mordida, en algunos casos permite pronunciar mejor y eliminar el dolor si es que los hay.

 

Ya es un mito que la ortodoncia es más común para niños y jóvenes, ya que según expertos un cuarto de las personas que usan brackets son adultos.

 

Los adultos a veces requieren tratamiento para corregir problemas causados por pérdida dentaria o maloclusiones que fueron causados en la niñez y que nunca fueron corregidas, o por alteraciones que fueron apareciendo en etapa adulta. Como las estructuras óseas del adulto ya no crecen, es posible corregir algunas maloclusiones con brackets y algunos problemas dentofaciales serios.

 

En los más pequeños, comenzar con este proceso -si es necesario- es fundamental iniciarlo con un trabajo preventivo que pueda guiar el desarrollo de los dientes y los maxilares, así los dientes permanentes puedan tener espacio en el momento de su aparición. Así el especialista tiene una conciencia temprana para iniciar el mejor tratamiento ya sea con los aparatos removibles o fijos, resolviendo alteraciones en el patrón de crecimiento, control de hábitos y erupciones precoces o tardías.

 

En la ortodoncia la salud de los dientes y las encías son los factores más importantes para desarrollar un tratamiento sin importar la edad.

 

Como dijimos anteriormente existes muchas ventajas para las personas que siguen este procedimiento ya utilizado por la mayoría de la población. Se ha aceptado rápidamente el uso de los brackets como algo natural a diferencia de años atrás.

 

 

1. Condiciona para que se forme una mejor función respiratoria

2. Mejorar la apariencia y estética facial

2. Facilitar la higiene y cuidado dental

3. Eliminar el stress o fuerzas excesivas e inadecuadas al hueso

4. Obtienes una adecuada masticación

5. Evita el desgaste dental

6. Elimina el dolor

7. Permite una mejor pronunciación

8. Te ayuda a desarrollar una mejor autoestima y aceptación social