¿Puede dar cáncer en la boca?

 

Pequeñas manchas blancas, ampollas recurrentes o que no sanan y pérdida de dientes, son algunos de los síntomas que pueden indicar que algo no anda bien en tu boca. Aquí te contamos de qué se trata el cáncer bucal y cómo detectarlo.

Al igual que en otras partes del cuerpo, es posible desarrollar cáncer en la boca. Estos pueden alojarse en el labio, la garganta y en distintos lugares de lo que se llama la cavidad oral, que incluye:

Las encías;

El revestimiento de las mejillas;

El piso de la boca;

El paladar;

Las dos terceras partes de la lengua;

La zona detrás de las muelas de juicio

Debido a la ubicación de estos tipos de cáncer, se dice que pertenecen al grupo de los tumores de la cabeza y el cuello.

Se estima que entre un 70 % y un 80% de los casos del cáncer bucal se relaciona con el tabaquismo. Y también puede ser provocado por beber alcohol en exceso. Otros factores que pueden incrementar el riesgo del cáncer en la boca son, entre otros:

Tener irritación crónica (por dientes ásperos, dentaduras postizas o restauraciones, por ejemplo).

Estar infectado con el denominado virus del papiloma humano (VPH), que se contagia mediante el sexo oral.

Estar expuesto a la luz natural (asolearse) o a la luz artificial (como en las camillas de bronceado) durante períodos largos de tiempo.

Tener una higiene oral y dental mala.

Haber recibido radiaciones para tratar algún otro cáncer de la cabeza o del cuello.

El cáncer del labio y de la cavidad oral, que se presenta más en los hombres que en las mujeres – especialmente luego de los 40 años de edad-, puede no dar síntomas. En esos casos, a veces se detecta durante un examen dental de rutina.

Cuando los síntomas sí se hacen evidentes, pueden manifestarse de varias maneras. Por ejemplo:

Una lastimadura (herida), tumoración o úlcera que, en general, al principio no duele (puede ser profunda o superficial; de color pálido, oscura o pigmentada; en la lengua, el labio u otra área de la boca).

Una llaga en el labio o la boca que no se cicatriza.

Una masa o engrosamiento de los labios, las encías o la boca.

Sangrado, dolor o adormecimiento en el labio o la boca.

Sabor anormal en la boca.

Problemas en la lengua y para masticar.

Dolor y dificultad para tragar o sensación de tener algo atorado.

Dolor al mover la lengua o la mandíbula.

Inflamación de la mandíbula.

Cambio en la voz y dificultades para hablar.

Dientes flojos o caída de los dentes.

Un bulto en el cuello.

Dolor de oídos.

Pérdida de peso.

Estos y otros síntomas pueden indicar la presencia de un cáncer del labio y de la cavidad oral, pero es importante que no te asustes y que tengas en cuenta que estos mismos síntomas también pueden ser causados por otros problemas que también requieren tratamiento. Si tienes alguno de ellos, no tardes en consultar con tu dentista para que pueda asesorarte y despejar dudas.

Los tratamientos para el cáncer bucal o cáncer de la boca dependen del tipo de cáncer, del tamaño y la ubicación que tenga, así como el estado general de salud de quien recibirá el tratamiento.

Estos pueden incluir cirugía, radioterapia o quimioterapia. Algunos pacientes, incluso, reciben una combinación de tratamientos.

Por ejemplo, si el tumor es lo suficientemente pequeño, generalmente se recomienda extraerlo (quitarlo) con una operación. Cuando los tumores son más grandes o si se han diseminado a los ganglios linfáticos en el cuello, se suele realizar cirugía además de radioterapia y/o quimioterapia.

Una persona que haya tenido cáncer oral tiene riesgos de desarrollar un nuevo cáncer en otro lugar del cuerpo, en general en el cuello o la cabeza, por eso se les suelen indicar a estos pacientes tratamientos preventivos y controles periódicos para poder detectar la presencia de un nuevo cáncer, en caso de que se presente.

Ten en cuenta que los síntomas pueden presentarse por varios motivos que también pueden necesitar tratamiento. Si tienes dudas, no te alarmes pero tampoco dejes pasar el tiempo, consulta cuanto antes a con un especialista.