Soluciones contra los dientes sensibles

La hipersensibilidad en los dientes produce una sensación realmente desagradable y en muchos casos tan dolorosa que puede llegar a impedir disfrutar de determinados alimentos. Es una patología muy habitual cuyas causas más comunes se encuentran en el excesivo desgaste del esmalte que recubre nuestros dientes o en un deterioro o recesión de las encías en las que se apoyan.

La dentina es la capa interna del diente. A través de sus poros llegan los estímulos externos hasta el nervio encargado de llevar esas sensaciones al cerebro. Cuando la dentina carece de la suficiente protección (pérdida de esmalte, fisura en los dientes, etc) las sensaciones demasiado intensas (frío o calor) llegan a provocar ese agudo pinchazoconsecuencia de la sensibilidad dental. También, cuando las encías dejan al descubierto el denominado “cemento” que cubre la raíz del diente, la sensación dolorosa es más que probable al entrar en contacto con un alimento muy frío o demasiado caliente.

En la mayoría de los casos, la sensibilidad dental se puede prevenir y/o matizar sus desagradables efectos manteniendo, en primer lugar, una correcta higiene bucal y siguiendo, además, los siguientes consejos:

  • Utiliza en la limpieza diaria de tu boca un cepillo suave. Lávate los dientes (cara interna y externa) de manera firme pero no tan fuerte que dañes tus encías. En caso de sensibilidad, los cepillos eléctricos son muy recomendables. Eliminar cualquier resto de alimentos (especialmente los que contienen azúcares y ácidos que atacan el esmalte) evitará la formación de sarro contribuyendo a mantener tus dientes impecables y encías saludables.
  • Cuida tus dientes sensibles con un dentífrico específico para este problema. Huye de las pastas con componentes blanqueantes abrasivos y de aquellas que no estén avaladas por un laboratorio que ofrezca todas las garantías (¡cuidado dónde compras tu pasta de dientes!).
  • Finaliza tu higiene bucal diaria con algún colutorio a base de flúor. Es una gran ayuda para disminuir la sensibilidad. Así fortalecerás, además, dientes y esmalte.
  • En caso de hipersensibilidad dental olvídate de los chicles y controla el consumo de alimentos ricos en azúcares. Por supuesto el siempre perjudicial tabaco también daña el esmalte de tus dientes.

 

Los dentífricos formulados expresamente para combatir este problema son un remedio muy efectivo aunque tienes que tener en cuenta que para notar mejoría deberás utilizarlo al menos dos semanas. Una buena idea para potenciar su eficacia es distribuir con tus dedos un poco de producto en aquellos puntos donde notes mayor sensibilidad. Deja que actúe unos minutos y luego retira enjuagándote normalmente.
Masajear las encías con tu dedo índice realizando suaves movimientos circulares contribuirá también a aliviar la sensación dolorosa. Como remedio casero puedes probar a dar estos masajes mojando previamente tu dedo en aceite de oliva. Otro truco efectivo es pasar por dientes y encías (siempre con suavidad) una rodaja de patata cruda o pepino. En cualquier caso, recuerda el enjuague final.

Si la sensibilidad dental es demasiado acusada y te provoca constantes molestias, no sólo con alimentos demasiado fríos o calientes, debesacudir al dentista, quien determinará las causas concretas de ese malestar. Puede que tengas el nervio dañado, las raíces demasiado expuestas o alguna fisura o rotura (diente picado) en la que no hayas reparado. Él podrá aconsejarte el tratamiento más adecuado:

 

  • Recetarte una pasta específica.
  • Aplicar un gel de fluoruro para fortalecer el esmalte.
  • Realizar un tratamiento de sellado uniendo perfectamente encías y raíces dentales para evitar que el frío o el calor lleguen directamente a la pulpa (nervio) dental.
  • Practicar una endodoncia que elimine o matice la transmisión nerviosa.
  • O cualquier otra solución que sólo el especialista puede determinar. Ten en cuenta que puede que ese dolor no sea únicamente fruto de hipersensibilidad dental (sobre todo si ese “pinchazo” que notas se prolonga más de 3-5 segundos). Si las molestias son muy frecuentes la visita al dentista no debe esperar.